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Nehemías II: Una introducción

En la última predicación compartida por el pastor Daniel Perera hemos comenzado este emocionante viaje a través de los hechos narrados en el libro de Nehemías. Dani ha compartido con nosotros muchísimas cosas de estos 5 primeros versículos que contienen una riqueza enorme para el crecimiento de nuestras vidas y nos ha dado, con ello, un buen punto de partida para entender este libro. De todo lo que compartió vamos a resaltar algunas cosas que nos han llamado la atención:

Nehemías era uno más

¿Nehemias esencialmente quien es? Nadie, era copero, pero eso no tiene casi que ninguna trascendencia en el contexto de Israel, él no era sacerdote, ni rey, ni profeta. No era un líder designado por Dios, ni había tenido una experiencia directa con Dios como Moisés, sobre él no caen promesas directas como las que le hizo Dios a Abraham. Nehemias es simplemente un hombre más, nadie especialmente importante.

Pero Dios da importantes promesas a su pueblo y las cumple de formas sorprendentes a través de personas que no tenían ninguna importancia y este hecho se puede ver continuamente en las escrituras:

  • José: Dios protege a su pueblo de la hambruna a través de el y comenzó en Egipto como un esclavo
  • David: Un joven pastor, que fue el mayor rey de Israel.
  • Nehemías: Promesa cumplida de Jeremías 29.11. Después de 70años Nehemías entra en acción
  • Jesús: El hijo de un carpintero, Jesús no era nadie para los líderes judíos ni para el gobierno romano.

En definitiva, Dios hace cosas sorprendentes con gente común, con personas que la sociedad no considera importantes. Esto nos enseña muchísimas cosas y entre ellas es que debemos estar dispuestos a que Dios nos use, porque lo que vamos a hacer, lo que Él tiene preparado para nosotros no depende de nuestras fuerzas o capacidades, sino de nuestra entrega completa.

En Nehemías se encuentra la historia de Dios cumpliendo sus promesas en formas sorprendentes y es sorprendente porque Nehemías no es nadie ¡Dios es quién hace las cosas!

Gente de fe

Nosotros, los que creemos en Él, debemos ser gente de fe. Si no tenemos la disposición de creer que Dios puede hacer lo que ha prometido entonces estamos mal en nuestro interior espiritual. Hebreos 10.39 dice: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”

Y esto no significa que hay que perseverar para ser salvo, (estaríamos hablando de salvación por obras) pero si significa que nuestra perseverancia muestra una fe genuina. Nuestra perseverancia caracteriza a la fe, es una evidencia de la fe, es un reflejo del carácter de Dios.

Fieles a Dios

La fidelidad de Dios debe ser parte de cómo nosotros vivimos, de la misma manera que Él es fiel, nosotros debemos serlo. Mantenerse fiel a Dios significa que tenemos fe en que Él es fiel. Dios va a intervenir, Él va a obrar providencialmente incluso en nuestras horas más oscuras, incluso en esos momentos en los que parece que no vamos a ningún lugar. El mensaje del libro de Nehemías es claro, no arrojes la toalla. No sabemos cómo va a actuar Dios pero Dios va a actuar y ser fieles a Dios implica tener fe en que Él si va a ser fiel.

La restauración

Si de algo habla Nehemías es de restaurar. En concreto, en este periodo de retorno a Israel se restauran tres focos sumamente importantes:

  1. El muro, porque representa la protección de Dios. No es solo un muro que da protección física a la ciudad, sino que simboliza la protección de Dios, sin muros no hay protección física ni divina.
  2. El templo, representa la presencia de Dios. Y literalmente en el lugar santísimo estaba la presencia de Dios, así que mientras el templo estaba destruido el pueblo no podía disfrutar de su presencia.
  3. La ley de Dios, porque representa dos cosas: el acceso a Dios, conocerle y entenderle y la dirección de Dios, la guía que necesitaban para saber hacia donde dirigirse. La ley representa el liderazgo de Dios sobre el pueblo.

Estos tres puntos son de una trascendencia enorme hoy para nuestras vidas, porque ahora Dios puede restaurarnos, quizá te identificas con alguna de estas cosas, quizá piensas que no tienes protección o que no puedes disfrutar de la presencia de Dios o que no tienes dirección en tu vida, no sabes a donde vas.

Quizás has decidido darle la espalda a Dios y como los Israelitas hicieron, estas desoyendo los consejos de otros para acercarte a Él, quizá hoy dices: “Quiero vivir mi vida”.

Al margen de tu situación, sea cual sea el punto en el que estés, sea que necesites seguridad, o guía, o a Dios mismo cerca de ti. Hoy Dios Restaura. Hoy Dios puede traerte de nuevo a su presencia, hoy Dios puede estar presente en tu vida, puede guiarte, puede reconstruir los muros, acercarse a ti y guiar tu vida. Porque Él reconstruye muros y templos, porque Él cumple sus promesas.

Dios quiere que nosotros recordemos, que seamos gente de fe, que creamos que Dios puede restaurar, y que puede cambiar todo lo que haga falta en nuestras vidas. A pesar de que muchas veces llevemos nuestras vidas de manera egocéntrica, Dios va a guardar sus importantes promesas y lo va a hacer de formas sorprendentes.

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Redactor

Iglesia Cristiana Evangélica de La Cuesta

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