por | Mar 22, 2020 | Familia | 0 Comentarios

La familia. Salmo 127 y 128

Pablo Murphy comenzó este domingo su sermón con una ilustración:

Un carpintero entró a una obra donde están edificando una casa. Estaba buscando trabajo y entregó el curriculum al encargado, el encargado noto que el Carpintero había sido despedido de cada trabajo que había empezado.

El encargado le preguntó sobre el asunto; por qué le habían despedido de cada trabajo que había empezado. El carpintero le dijo: “es cierto, me han echado porque no les ha gustado mi trabajo” El encargado respondió: “No se que decirte, no puedo sacar nada positivo de lo que hay en tu curriculum”. El carpintero respondió: “Por lo menos sabes que he empezado muchos trabajos y nunca me he ido por mi cuenta.” Finalmente el encargado concluyó irónicamente: “Realmente tiene mérito empezar muchos trabajos y no haberte ido por tu cuenta, aunque tus trabajos sean malísimos”

La realidad es que pocos dejaríamos a este carpintero realizar un trabajo para nosotros, no le dejaríamos construir nuestra casa. Igual que no dejarías a alguien que no sabe fontanería colocar las tuberías de tu casa, o a alguien que no es electricista hacer la instalación eléctrica de tu casa. Para edificar una casa tienes que tener a un experto, tienes que escuchar a las personas que sepan de lo que hablan.

Nosotros tenemos el privilegio de tener la Biblia, hecha por el creador, por quien diseño todo, incluso la casa y la familia. Tenemos la posibilidad de escuchar al mayor experto en todo. Así que, ¿Que dice el diseñador de lo que es una familia y lo que es edificar un hogar que honra al Señor?

Dentro de todo lo que podemos sacar de Su Palabra, podemos aprender mucho de Salomón, de su sabiduría y de su experiencia. De su sabiduría sacamos lo que hizo bien, de su experiencia sacamos lo que no hizo tan bien. Para ello podemos leer los Salmos 127 y 128. Dentro de estos salmos podemos buscar respuestas para esta pregunta realmente interesante: ¿Como se puede empezar y mantener una familia a lo largo de todas las crisis que pasa a través de todas las generaciones?

La realidad es que las familias pasan por crisis y mantenerse honrando al señor en todas las generaciones es muy complicado. Pero estos dos salmos son pilares del edificio que queremos construir, los pilares se ayudan para mantener el edificio en pie, estos dos salmos son como un marido y una mujer en una familia, dos pilares para que una casa no se caiga. Y recordemos que se trata de la familia, empieza con la construcción de la casa, la crianza de la familia, la maduración de la familia y la bendición de los nietos.

Y ser padre y madre no es fácil, es complicado en muchas ocasiones, son muchos los problemas, es difícil ver la espiritualidad en cada cosa que pasa en la vida de los padres; es difícil ver esta espiritualidad en limpiar pañales cada día u otras tareas semejantes. Pero en todo eso también hay espiritualidad porque es el ejemplo de padre y madre construyendo una familia. Así que al pensar en estos dos salmos podemos asegurarnos de que estamos siguiendo los deseos del creador de la familia. Y cubren desde los cimientos del hogar hasta disfrutar de los nietos con los que Dios bendice.

¿Que dice el diseñador de lo que es una familia y lo que es edificar un hogar que honra al Señor? ¿Como se puede empezar y mantener una familia a lo largo de todas las crisis que pasa a través de todas las generaciones?

Por tanto, podemos dividir estos salmos para abordar 3 temas principales:

  1. Los cimientos 127.1-2
  2. El crecimiento 127. 3-128.4 (Niñez 127.3-5 y adolescencia 128.1-4)
  3. La recompensa 128.5-6

Los cimientos

Y la pregunta que queremos responder es ¿Cómo empezar y mantener un hogar a lo largo de las crisis que se presentan en la vida y finalmente ver la familia florecer en las futuras generaciones? La respuesta viene rápidamente: “si YHWH no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.

En los versículos 1 y 2 del Salmo 127, se repite la palabra Señor, y está palabra es YHWH, es el nombre personal de Dios, con el que se reveló a su pueblo. Se trata de YHWH que se revela a su pueblo y se revela en el nuevo testamento como Jesucristo que vino a morir en la cruz. Este salmo se trata de Jesús, Jesús tiene que ser la figura principal al comenzar un hogar. No sólo es una persona a la que invitas a comer los domingos, Jesús tiene que estar en el centro en tu vida, todos los días. Es una persona a la que le das acceso a cada parte de tu vida en todo momento, es la piedra principal, es el fundamento en el que edificamos nuestro hogar. Puedes tener muchas cosas, pero lo primero al edificar el hogar es que tu casa esté fundamentada sobre Jesús. ¿Cómo nos aseguramos de esto?

  • Tenemos que orar con nuestros hijos.
  • Hay que leerles la Biblia desde que son pequeños. Satura tu casa con la lectura de la palabra
  • Hay que mostrarles continuamente que Jesús es el centro de la familia.
  • Hay que transmitirles a nuestros hijos quienes son y a quienes sirven. Jesús tiene que ser el centro práctico de la familia.

Salomón lo que recomienda es que pongas a Jesús, que invites a entrar, porque si Jesús no es el cimiento, entonces construimos en vano. Está diciendo: madruga, trabaja, planea lo que quieras, pero pon a Jesús como figura principal.

Satura tu casa con la lectura de la palabra, ora continuamente con tus hijos, muéstrales que Jesús es el centro de la familia

El crecimiento

Llegamos al crecimiento, que se divide en la niñez y la adolescencia.

Cuando habla de hijos no se está refiriendo sólo de varones, esto se debe a un factor de cultura, donde los hijos como varones eran importantes porque eran la pensión de los padres. Habla de hijos de forma genérica.

Los hijos provocan una actitud negativa, porque cansan y a veces se nos olvida que son un regalo, son una recompensa. Los hijos son “flechas”, que deben ser guiadas y lanzadas por un arquero, el arquero debe asegurarse que la flecha sea bien guiada. Estos hijos serán de bendición si son bien guiados.

No puedes esperar hasta que vayan a campamentos de jóvenes en verano, empieza en los brazos de los padres. La educación bíblica empieza en el hogar, la iglesia se compromete, pero no hagas a la iglesia responsable de tu responsabilidad.

Pero puedes preguntar, yo hice todo esto y la flecha se ha apartado. Prov. 22. dice: “Instruye al niño en el camino correcto y aún en su vejez no lo abandonará.” ¡¿Que pasa entonces con los hijos que llegados a un momento deciden erróneamente?!

La realidad es que cuando alguien ya es responsable de sus actos, puede hacer lo que quiera con su vida, pero hay algo que si está claro; cuando tu instruyes a tu hijo en el camino de Dios, esta instrucción nunca le abandonará, esa instrucción bíblica nunca se irá de él, el podrá abandonar el camino, pero siempre tendrá el conocimiento que tu le diste en su vida, porque así le educaste.

La adolescencia

Los hijos son como vástagos de olivo. Cuando habla de la vid y de las uvas, representan la bendición, también representaba la permanencia. En el Antiguo Testamento hay muchos versículos donde Dios habla al pueblo de Israel acerca de no acomodarse en el desierto, y dice “no plantes la vid en el desierto” no te acomodes en el desierto, no pierdas de vista la tierra prometida. Así que la vid representa la bendición y la permanencia. En estos salmos habla de hijos como vástagos, como adolescentes que producen fruto, y ese fruto es de bendición a tu vida. El fruto es de permanencia porque has instalado en su vida algo que está siempre grabado en su mente. Y el fruto es para el Señor, es para su gloria.

El crecimiento espiritual de los hijos comienza en los brazos de los padres

La recompensa

La bendición de la que habla David es ver a los nietos, y habla de una prosperidad nacional. La promesa a Israel era tener muchos hijos (esto se puede ver en la promesa que Dios hace a Abraham en Génesis 12)

Nuestra sociedad ha ido rompiendo la familia y al romper la familia, se rompe también la sociedad. Porque nuestra sociedad se deshace de los hijos que no quiere.

Pero cuando regresamos a la Biblia para solucionar nuestros asuntos, para buscar consejos, el país cambia, la sociedad cambia. Así que estas son las consecuencias de dejar a la Palabra de Dios de lado; nuestro país también sufre y nuestra sociedad también cambia.

Tenemos una responsabilidad muy grande de cambiar nuestra forma de educar, tenemos una responsabilidad con nuestros hijos y esto afecta también a nuestro hogar, y a nuestra iglesia y esto podría cambiar nuestra sociedad, es también nuestra responsabilidad.

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Salmo 127 y 128. La Familia y el Hogar

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